lunes, abril 10, 2006

Cárceles de tradiciones

Vamos a romper un poco las reglas del juego y dejarnos de tanto convencionalismo si no es ya bastante convencional publicar un blog en el momento que más de moda podría estar hacerlo. Pues a lo dicho, voy a dejarme de presentaciones e historias que no creo que digan mucho de mi.

Me voy a centrar en el tema que me es presente en estos momentos, los funerales. El lunes de la semana pasada acudí al funeral de la madre de una amiga y este lunes he acudido al de la madre de otra amiga. Las dos madres eran amigas y murieron de cáncer la madrugada de sabados consecutivos, aunque esta casualidad no dice nada del tema que voy a tratar.

Partimos de la duda de qué es un funeral y por qué hacemos un funeral. Parece que vamos a los funerales para que se vea lo atentos que somos con las personas que sufren la pérdida, para que no se nos heche en falta en el funeral ¿Por qué? Como si la familia fuese a mirar quién esta y quién no, la familia sólo echa de menos a una persona en ese momento, aunque nos cueste creerlo.

Primero nos toca aguantar un discurso bastante mediocre y pesado cuyo único sustento es la idea desesperada de que existe vida después de la muerte. No voy a especular sobre si existe o no un más allá, pero me parece bastante incompleto e ineficaz decir que hay esperanza solamente por que existe un más alla intangible. Claro, la respuesta que sigue automaticamente es decir que en eso se basa la fe, precisamente en su intangibilidad. Entonces las personas empiezan a "creer" e incluso a "practicar" por el miedo a que sea verdad. Perdonen que diga que menuda mierda de religion es la que se base en el miedo, me parece un pilar patéticamente eficaz sobre el que sustentar las creencias. Pero bueno, en un mundo sin mentes criticas es lo que toca.

Respecto a la elaboración del discurso entiendo que el cura de turno tenga que preparar numerosos discursos para numerosos eventos, aunque tambien es cierto que disponen de bastante tiempo libre según tengo entendido. El caso es que deja un sabor bastante soso para un acontecimiento de notable importancia, si es que se puede seguir atento sin desconectar permanentemente.

Ahora estamos llegando al final del funeral, ya hemos deseado la paz y hemos comulgado casi por inercia como si creyesemos que estamos haciendo lo que la gente espera de nosotros. El cura dice "oremos" y nos empezamos a poner cada vez mas impacientes, que bonito espectáculo una familia destrozada y decenas de personas agitandose impacientemente a su alrededor.

Salimos ¿Y qué toca ahora?. Pues compadecernos de la familia y de la persona difunta. Mientras observas a la gente dar el pésame te das cuenta que más de la mitad de las personas sienten bien poco la pérdida. Una manera común de hacerlo es decir lo siento (como si nos sintiesemos culpables) mientras decimos lo buena persona que era y subjetivizamos nuestra visión de la difunta, en el caso de que digamos realmente lo que pensamos (algo así como una risa sarcástica acompañaría ahora).

En definitiva la observación final es que la puta rutina nos atrapa, seguimos las tradiciones aunque no disfrutemos ni entendamos. Además, estos aconteciminetos en especial son todo menos apoyo emocional, si es que es ese su objetivo. Lo que te encuentras se categorizaría como: personas apáticas(la mayoría), personas dolidas en silencio(la familia) y personas exageran su dolor(aquellas más interesadas en su imagen social que en ninguna otra cosa). ¿Cúal es la más positiva?

3 Comments:

Blogger Piru said...

Me encanta tu entrada, tío, excelente. He disfrutado mucho lyéndola, puede que me la imprima.

Respecto a las religiones el miedo es la herramienta que utilizan para controlar, que es su verdadero objetivo. El objetivo de las religiones ha sido históricamente tener al pueblo controlado, con fines políticos, y por supuesto diciéndoles lo que debían y no debían hacer.

Respecto al más allá es una idea bastante pobre hoy en día. Hace cien años, cuando la gente vivía 35 años de media, tenía lógica pensar que serías feliz después de morir ya que no lo ibas a ser en la vida. Hoy en día, con la calidad de vida de occidente podemos ser muy felices en vida; ¿Y para qué necesitar más?
El otro día decía House que el creer que había un más allá le hacía pensar tristemente que esta vida era una prueba, y eso le parecía inadmisible.

Ánimo,

11:16 a. m.  
Blogger Escotophobia said...

Buenas, ya estaba deseando mi primer comentario :).

Pues este post lo puse un poco a mala ostia pero bueno. A veces la gente te escupe lo debil que es respecto a su deseabilidad social. Respecto a lo de la vida terrenal es que me parece muy triste que haya gente que desperdicie su vida en tierra por que le hayan dicho que la buena vida es la vida espiritual. Ellos dicen dios creo esta vida terrenal para, como tu bien has dicho, probar nuestra fe(tan importante es como para crear este complejo sistema terrenal); luego que todos somos iguales a los ojos de dios(en una prueba se ven las diferencias individuales);y luego que somos como dios nos creo(entonces que oportunidad tenemos de demostrar nuestras habilidades).

La impresion general es: dios nos planta en este mundo sin decirnos que es lo que debemos que hacer con la unica guía de nuestros instintos que luego resultan ser impuros. Pero bueno, hay mucho que comentar sobre el tema y tambien creo que la religion ha tenido cosas positivas aunque se desmonte ella sola. Quiza haga un post sobre religiones.

Muchas gracias por el comentario

12:38 p. m.  
Blogger Escotophobia said...

P.D.: Hay una pelicula sueca que viene muy bien con el tema y que me parece interesante que la vieses si tienes oportunidad. Es en blanco y negro y, por consiguiente, muy vieja asi que igual te rayas viendola, pero a mi me gusto mucho y esta muy relacionada con el tema de la religion y de la muerte. La peli se llama "El séptimo sello" y el director es Ingmar Bergman. Muy digna de ver

2:52 p. m.  

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